Walking the Extra Mile

Incrementando el valor de marca personal

Escrito por Erick Palacios, graduado del Centro ¡Supérate! Merlet.

Recuerdo claramente la primera vez que escuché uno de los llamados a la acción de la cultura del Programa ¡Supérate!: Walk the Extra Mile.  No lo comprendí a la perfección, porque tenía pocos días de haber iniciado mis estudios en el Centro ¡Supérate! Merlet. 

A pesar de ello y gracias a cada clase de inglés, informática y valores, más los eventos institucionales, comencé a comprender de forma clara que este llamado a la acción se trata de dar más de lo esperado. Si los docentes solicitaban preparar una exposición sobre algún tema en particular, el objetivo como estudiantes era exceder las expectativas. 

El poner en práctica éste llamado a la acción, desde que fui un estudiante ¡Supérate! ha sido de mucha utilidad para mi y muchos graduados al momento de incorporarnos a la universidad o a alguna institución de educación superior, donde el peso académico es aún más demandante.

Es en esta etapa donde todo joven comienza a formarse profesionalmente, pero es necesario recalcar que, en ocasiones, la carencia de valores y no dar ese esfuerzo extra limita las oportunidades a las que se pueden acceder en un futuro cercano dentro del mundo laboral.

Por lo tanto, caminar la milla extra brinda ese valor agregado, a la marca personal como el diferenciador que muchos empleadores se encuentran buscando. 

Walk The Extra Mile es un llamado constante a dar más de lo que se pide. Si este se vive día a día en nuestro lugar de estudio o trabajo, se hace evidente la práctica de los valores ¡Supérate!: Solidaridad, Integridad, Superación, Liderazgo y Excelencia

Además, es de suma relevancia resaltar el efecto dominó que se puede generar al ser partícipes de este hábito, pues la sociedad salvadoreña puede ser mejor si poco a poco unos con otros nos apoyamos y vamos más allá de lo esperado.

En otras palabras, el valor de marca personal no solamente son los conocimientos que se puedan adquirir, sino más bien, son la combinación de la práctica de valores con el conocimiento y las habilidades profesionales. 

Aquello que se aprendió a los 15 años de edad, puede llegar a generar un impacto positivo si se comparte con los que no tuvieron la oportunidad de recibir cada una de las enseñanzas que ¡Supérate! se encargó de fomentar en la vida de todos los que formamos parte del Programa. 

Poner en práctica este llamado a la acción debe ser el inicio de un cambio positivo en nuestros hogares, con aquellos más cercanos a nosotros, amigos, compañeros de estudio y trabajo.

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