Programa Empresarial ¡Supérate!: desarrollador de resilencia

El Programa Empresarial ¡Supérate! transforma vidas vía educación, cambiando su paradigma de vida para no verse más como victimas si no como personas positivas, jóvenes felices y maduros y sobretodo emprendedores de sus proyectos de vida.

El Programa Empresarial ¡Supérate! transforma vidas vía educación, cambiando su paradigma de vida para no verse más como victimas si no como personas positivas, jóvenes felices y maduros y sobretodo emprendedores de sus proyectos de vida.

Desde hace 10 años ¡Supérate! ha brindado mejores oportunidades de vida a través de la capacitación de alta calidad en ingles computación y valores a más de 2,500 jóvenes en El Salvador, Nicaragua y Panamá.

Estos talentosos jóvenes, han logrado terminar sus estudios de bachillerato y el Diplomado en nuestros Centros de una manera sobresaliente, adaptándose y sobreponiéndose a un sin número de desafíos o adversidades de índole social, económica, familiar y emocional.

La resiliencia, “término que pertenecía sólo a la física, expresaba la capacidad de algunos materiales para recobrar su forma original después de ser sometidos a una presión deformadora. Desde hace unos años, sin embargo, este término fue adoptado por las ciencias sociales para referirse a la “capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e inclusive, ser transformado por ellas” (1)

En el Programa ¡Supérate! los jóvenes provenientes de contextos de violencia, inseguridad, dificultades económicas, padres desempleados y un número mayor de situaciones de riesgo han logrado sobreponerse a estas situaciones traumáticas y hacer de ellas lecciones de aprendizaje, lecciones de vida.

¿Cómo lo han hecho?

“La Resiliencia cobra importancia en el ámbito educativo porque está demostrado que, después de la familia, la escuela es un ambiente clave, fundamental para que los niños y jóvenes adquieran las competencias necesarias para salir adelante, gracias a su capacidad para sobreponerse a la adversidad, son ambientes poderosos, constructores y fomentadores de resiliencia.”(2)

Las personas resilientes están muy comprometidas consigo mismas, permiten el control de las circunstancias y están abiertas a aceptar cambios en su vida, es decir, en su propia existencia; cada Centro ¡Supérate! posee un fortalecido programa de valores que inicia trabajando el auto concepto y autoestima, aspectos  fundamentales para la resiliencia. Asimismo, los cinco valores del Programa están presentes en cada acción y en cada proceso de un Centro ¡Supérate! Los valores fundamentales  que son fortalecidos y vividos a diario en cada Centro son: Superación, Excelencia, Solidaridad, Integridad y Liderazgo.

Al iniciar su propio autoconocimiento, el joven ¡Supérate! “va conociendo sus propias virtudes, fortalezas, reconoce sus debilidades, fomenta sus talentos y logra expresarlos. Se le es guiado para que comience a valorarse y reconocerse valioso; perdona sus errores y empieza a verlos como aprendizajes de vida.” (3)

Luego de conocerse a sí mismo y sus fortalezas, en segundo año, los jóvenes  descubren y reconocen las diferentes redes de apoyo social que cada uno posee. “Se les estimula a atesorar las relaciones con los demás, como un espejo de su relación consigo mismos. Aprenden a pedir ayuda y a extender esa ayuda hacia los demás (especialmente en la práctica de voluntariados con el programa” ¡Supérate! Volunteers”), como una cadena de amor que se construye y progresa. Mientras mejor sea la relación con los demás, mientras se expresen y  tengan apertura a su sensibilidad, existe mayor comprensión, apoyo y respeto” lo cual fortalece esa facultad de superación de circunstancias adversas, mejorando su “habilidad de respuesta” o “responsabilidad” (4) De ahí que nacen los conceptos de familia ¡Supérate! y hermanos ¡Supérate!, pues la comunidad inmersa en cada Centro constituye un segundo o primer referente (dependiendo el caso) de afecto, confianza, solidaridad y reconocimiento, aspectos fundamentales que construyen resiliencia. Los docentes ¡Supérate! o Teachers ¡Supérate! son los ejemplos y referentes que los jóvenes tienen de confianza, responsabilidad, compromiso y profesionalismo. Con mucha entrega ellos son los encargados de reconstruir los valores y conceptos mal aprendidos por los estudiantes (debidos a sus difíciles experiencias y entornos de vida) y hacer que ellos aprendan y construyan los principios, conceptos y valores “normales” de amistad, familia, compromiso, verdad, superación, excelencia, solidaridad, integridad y superación.

Finalmente, en tercer año, los jóvenes ¡Supérate! tienen la capacidad de apreciar y analizar las diferentes debilidades o amenazas que les desafían en su camino a la superación, traducido en la búsqueda de oportunidades de formación profesional (becas de estudios u oportunidades laborales) a través de su alto rendimiento, competencias y liderazgo. Al finalizar los tres años en el Programa, los Graduados ¡Supérate! ya no se reconocen como víctimas de su entorno o de las situaciones de riesgo que han enfrentado si no como sobrevivientes exitosos y agentes de cambio de su vida, su entorno, su comunidad y su país.

Texto por Elizabeth Gómez, Directora del Centro ¡Supérate! CASSA Sonsonate

(1)    Suárez, N (2004) http://www.monografias.com/trabajos67/resiliencia/resiliencia2.shtml

(2)    http://sepiensa.org.mx/contenidos/2005/d resiliencia/resiEsc 1.htm

(3)Daniel Fernando Peiró. Formador de Líderes Integrales. www.danielfernandopeiro.com

(4) Ibid

Los Mundos de la Biblioteca

“Hablar de las bibliotecas en El Salvador, sobre todo con los jóvenes, es hablar de espacios que quizás son “desconocidos“, ya que muchos no han tenido la oportunidad de visitar una, reconocerla y vivenciar las dinámicas dentro de ellas”

Estudiantes del Centro ¡Supérate! Fundación Raíces utilizan en su tiempo libre el espacio de la biblioteca

Las bibliotecas, a lo largo de la historia, surgen de la mano de la escritura. Estos espacios fueron creados por la necesidad humana de trasmitir y compartir información a través del resguardo de escritos históricos y obras literarias relevantes de cada época. A pesar de que estos sitios en tiempos pasados eran frecuentados por estudiosos, historiadores, académicos y lectores privilegiados se quiso popularizar y democratizar su acceso a todas las personas, es así como en algunos países del mundo las bibliotecas se ubicaron como proyectos importantes pensados en las ciudades, dentro de centros académicos como universidades, escuelas y hasta en comunidades, brindándole un valor importante en la sociedad.

Hablar de las bibliotecas en nuestro país, sobre todo entre jóvenes, es hablar de espacios “desconocidos“, ya que muchos no han tenido la oportunidad de visitar una, reconocer y vivenciar las dinámicas dentro de ellas. La biblioteca como espacio de resguardo de libros históricos ha quedado sin vigencia en la actualidad. Estos lugares hoy deben de convertirse en lugares de convergencia, de lectura y de vivencia para los aprendizajes.

Es por eso que en cada Centro ¡Supérate! el reto es convertir las bibliotecas en espacios dinamizados y de experiencias infinitas para las y los jóvenes estudiantes, esto mismo nos lleva a cuestionarnos si tenemos una biblioteca como un espacio solo para almacenar libros o la usamos como un lugar dinamizado con actividades que provoquen un contacto directo entre estudiantes y los mundos escondidos en cada libro; sobre todo hoy que las herramientas tecnológicas hacen ver que lo impreso no es tan importante como lo digital.

En el caso del Centro ¡Supérate! Raíces, la motivación a la lectura como actividad intelectual supone siempre atención, concentración, compromiso y reflexión. Todos estos elementos facilitan un mejor desempeño y mejores resultados académicos; objetivos que sabemos son primordiales en el proyecto educativo del Programa y razón principal para tener un espacio amplio, confortable y variado para fomentar la lectura. Todo esto lo evidencian los jóvenes que frecuenta la biblioteca de nuestro Centro; cuando conversamos con él o ella de inmediato se percibe el bagaje de conocimientos y nuevo vocabulario obtenido en las lecturas de los libros. Hemos observado que existe una sed de “lectura” que transporta a nuestros jóvenes a otros escenarios imaginarios.

Así mismo, tenemos una herramienta importante creada por nuestra bibliotecóloga llamada “lectómetro”. Este ha sido diseñado para medir mes a mes cuántos libros son prestados, por quién y visualizar qué están leyendo nuestros estudiantes.  Reconocer este hábito e incentivarlos hace que más estudiantes se interesen por visitar este espacio. Es enriquecedor ver en las horas de recreo y almuerzo como prefieren estar en la biblioteca discutiendo una lectura o compartiendo impresiones que les hagan reflexionar, dejando de lado el juego con  aparatos electrónicos.

Como principales resultados de mantener una biblioteca en nuestro Centro vemos que la lectura aumenta el vocabulario, facilita el análisis y nuestros estudiantes comparten conocimiento, se hacen más críticos y pueden prestar libros que a veces no pueden comprar, pero deben leerlos en el instituto o escuela. Saben que pueden llegar a cualquier hora del día a hacer tareas, buscar información o conocer cuál es el libro que se ha denominado “el libro del día” que se encuentra en un estante especial. Por eso estamos seguros y seguras que al ser universitarios y profesionales no se les hará difícil el investigar, citar en los informes, identificar cómo están clasificados los libros o cómo prestar uno.

Educar implica compromiso y no podemos asumir que basta desarrollar una clase a diario para el aprendizaje, porque siempre es necesario un apoyo y este puede ser encontrado en todos los escritos que resguarda la biblioteca.

“Creen que jóvenes como nosotros merecemos extender nuestros horizontes”

Milena Ramos, graduada de la promoción 2014 de nuestro Centro ¡Supérate! CASSA San Miguel brindó, en nombre de todos sus compañeros de promoción, unas palabras de agradecimiento a todos y todas los que creyeron en el potencial que cada uno de ellos tenía para superarse y transformarse en agentes de cambio para el país.

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Quiero a cada uno de ustedes su presencia en este evento. Es una gran razón para reunirnos este día: la graduación de la promoción 2014 del Centro Supérate CASSA San Miguel. 

Es muy agradable poder dirigirme a ustedes y decirles lo que ¡Supérate! significó durante estos tres años para mis compañeros de promoción y para mí. Quiero agradecer a Dios, sin él nada de esto sería posible, gracias también a la Compañía Azucarera Salvadoreña (CASSA) por su apoyo, por la confianza depositada en nosotros, por creer que esta generación y las futuras tienen el potencial para desarrollarse. Quiero agradecer también al Programa ¡Supérate! por habernos permitido formar parte de esta gran familia, gracias a Microsoft El Salvador por permitir que cada año recibamos certificaciones que no solo nos beneficiarán a nivel profesional sino también personal y gracias a USAID y Embajada Americana en El Salvador por permitir que nosotros como jóvenes extendamos nuestros  horizontes. Gracias a nuestro director, Alfonso Novoa, por apoyarnos y creer en nuestra capacidad, por brindarnos su mano amiga, a cada uno de los docentes del Centro ¡Supérate! CASSA San Miguel quiero agradecerles su dedicación y esfuerzo depositado en cada una de las clases que compartieron con nosotros.

El Centro ¡Supérate! CASSA  fue una gran bendición en nuestras vidas, por un lado nos permitió conocernos y realizar cosas que quizá nunca hubiéramos imaginado, nos permitió creer en nosotros mismos y en los demás, pero, más aún, nos permitió ser capaces de ayudar a los demás a través de la solidaridad y el compañerismo. Aquí nos enseñaron a asumir las dificultades y poder tomarlas como una oportunidad de mejorar como personas.

Gracias por ser ustedes una de las entidades que año con año creen que jóvenes como nosotros  merecemos extender nuestros horizontes y “Continue Raising the bar”. Definitivamente, experiencias y oportunidades como esta llegan tan solo una vez en la vida y hay que dar lo mejor que tenemos para aprovecharlas. Misión cumplida Centro ¡Supérate! CASSA San Miguel, aquí se transformó nuestra vida vía educación. Estamos listos para enfrentarnos a la sociedad y dar lo mejor de nosotros en cada actividad que realicemos. Gracias CASSA “Sembramos caña y cosechamos educación”.

Educación de calidad para las niñas y mujeres = educación para todos

Por: Irene Flores, directora académica Programa ¡Supérate!

La conmemoración del Día Internacional de la Mujer tiene origen histórico en 1911; y actualmente, tenemos en el sistema de Naciones Unidas, un organismo que embandera la defensa de los derechos de niñas, jóvenes y mujeres. “El Día Internacional de la Mujer ha pasado a ser un momento de reflexión sobre los progresos alcanzados, un llamado al cambio, y una celebración de los actos de valor y determinación tomados por mujeres corrientes que han tenido un papel extraordinario en la historia de sus países y sus comunidades” cierra un párrafo en la página de ONU Mujer. Desde 1995, la Plataforma de Acción de Beijing identificó 12 esferas importantes en relación con las cuales era urgente actuar para garantizar una mayor igualdad y mayores oportunidades para mujeres y hombres, niñas y niños, siendo una de ellas: “Educación y capacitación de la mujer”.

Al enmarcar la reflexión sobre las prácticas que realizamos en el Programa ¡Supérate! por eliminar la discriminación de género (y en general cualquier otra expresión de discriminación) encontramos cumplimiento al derecho a una educación de calidad para las niñas y las jóvenes: la proporción de becarias es mayor que los becarios en los Centros ¡Supérate! y la proporción de graduadas también lo es. Nuestra convocatoria es abierta a ambos géneros, el proceso de selección y otorgamiento de la beca es el mismo, sin embargo, son más las niñas que cumplen con los requisitos establecidos y reciben la beca.

El acceso, permanencia y pertinencia de la educación de calidad que ofrecemos en el Programa ¡Supérate! favorece a las niñas. Sin embargo, aún tenemos retos menos visibles sobre los que actuar y de ahí la pregunta: ¿qué habilidades y competencias debemos fortalecer en las niñas, en nuestras estudiantes y en nosotras mismas como profesionales de distintas áreas que trabajamos con y para ellas?:

Comunicación asertiva: expresar lo que pensamos y sentimos –haciendo esta distinción y siguiendo este orden básico. Algunas veces será necesario escribir nuestro pensamiento, ordenarlo y luego expresarlo; practicar objetividad en lo que expresamos sin “pasar por encima” de los demás, ni tampoco “permitirle a nadie” que abuse de nosotras, ni nos irrespete.

Sororidad: practicar y fortalecer la capacidad de empatizar con otras niñas y apoyarlas –no descalificarlas ni desprestigiarlas. Amar y valorar el ser niñas y mujeres, crecer en relaciones armónicas y respetuosas con las demás. Identificar debilidades u oportunidades de mejora en el desempeño o comportamiento de otra y comunicárselas respetuosa, directa y oportunamente nos hace crecer a todas.

Autoestima, iniciativa y liderazgo: dar el primer paso, levantar la mano para tener la primera participación, hacer la primera pregunta, voluntariarnos y asumir roles de dirección/coordinación. El expresarnos implica vencer el miedo: demostrar inteligencia y capacidad no nos hace “menos femenina”.

En resumen, generemos espacios para reflexionar en la construcción social del ser “niña, señorita y mujer”. Cuando los roles asociados al género de las personas representan desigualdades debemos actuar consecuentemente: favoreciendo a unas sobre otros. Poner ejemplos, conversarlos, discutirlos; en definitiva, minimizar -hasta eliminar-  los roles románticos-novelescos. Los roles de abuela, madre, tía, hermana mayor, en particular cuando están asociados al cuidado de otros, no son exclusividad de las mujeres: amar y cuidar de nosotras mismas y  los demás no tiene género. Celebremos las inteligencias, los sentires y las bellezas de las niñas, señoritas y mujeres, y, hagámoslo todos juntos, en convivencia: hombres y mujeres.

¡Saludos a todas en el Día Internacional de la Mujer! 

 

¡Supérate!: Una experiencia para nunca olvidar

Estas son las palabras que Misael Díaz, graduado de la segunda promoción del Centro ¡Supérate! Merlet dio durante el acto en nombre de todos sus compañeros.

Graduados de la segunda promoción del Centro ¡Supérate! Merlet

Graduados de la segunda promoción del Centro ¡Supérate! Merlet

Hoy nos hemos reunido para compartir la satisfacción de culminar una etapa más de éxitos; siendo una de muchas más que iremos alcanzando en nuestro camino de la superación. Cada uno de los momentos en ¡Supérate! estuvieron cargados de  esfuerzos, sacrificios, perseverancia, responsabilidades, compromiso, entrega y especialmente el sueño de transformar nuestras vidas a través de la educación.

¿Qué sería un estudiante sin su maestro? Por las muchas respuestas a esta pregunta es que agradecemos a cada uno de los docentes de nuestro Centro ¡Supérate! Merlet, quienes no se conformaron solo con dar una clase, sino que nos dieron su amistad, cariño y la disponibilidad que sólo se esperaría de grandes personas como ellos. Con ellos entendimos que un maestro no solo es quien te da una teoría, sino que el que hace de tu aprendizaje una experiencia de vida.

Esta experiencia comienza con una persona muy especial para nosotros, a quien le debemos el éxito que hemos logrado hasta ahora; esa persona es Doña Mary de Frech, quien creyó en nosotros desde el primer momento que pusimos nuestros pies en el Centro ¡Supérate!, aunque hayan habido altos y bajos, siempre estuvo pendiente de que nosotros lográramos nuestros objetivos. Gracias a ella hemos logrado ser las personas que somos ahora, no solo con conocimientos en el área de inglés, computación sino que también en valores para formarnos como jóvenes que harán cambio en este país.

El paso de estos tres años en ¡Supérate! hemos vivido una experiencia inolvidable, ya que cada año no solo nos llenábamos de nuevo conocimiento, sino también de lecciones de vida, lecciones que nos preparaban hacia un nuevo mundo en la educación superior o en el área laboral. No podemos negar que hubo dificultades durante este camino, ya que muchos tal vez teníamos problemas en alguna materia, o la carga se nos  hacía muy pesada con la escuela a la par, incluso, hubo momentos en que quizás dijimos que ya no se podía más y que queríamos dejarlo. Fue una prueba muy grande, pero no imposible, ya que hoy somos 39 jóvenes que tomamos la decisión de continuar con nuestro camino de superación. En ese camino, cada vez que aprendíamos algo nuevo, nuestro nivel de madurez crecía para tomar decisiones importantes que cambiarán nuestras vida.

¡Supérate! te enseña a ver el mundo de otra manera, te lleva a  aprender a creer en ti mismo y a reforzar la confianza en los demás. En ¡Supérate!, nuestra manera de pensar es transformada para ser agentes de cambio en nuestro país ya que, con las herramientas que aquí adquirimos, estamos listos para los desafíos que el mundo nos traiga.

Nuestro Centro ¡Supérate! Merlet no solo trajo nuevas oportunidades a nuestras vidas, sino que también conocimos personas de quienes aprendimos mucho y nos llevaremos un pedacito de ellos. Estos son los amigos que formamos, con quienes disfrutamos cada momento, cada alegría, con quienes nos apoyábamos en todo momento. Con ellos llegamos a ser una familia muy grande, donde todos fuimos hermanos, donde aprendimos a entendernos y escucharnos, así cada uno tendrá un recuerdo que perdurará siempre.

Para ir terminando, quiero dar gracias primeramente a Dios y a cada una de las personas que hicieron posible este día único, especialmente a Doña Mary de Frech y su familia. Al Programa ¡Supérate! y a la Fundación Sagrera-Palomo por su empeño en ayudar a jóvenes como nosotros a superarnos. A todos los aliados del Programa, Embajada de los Estados Unidos de América, USAID y Microsoft, ya que sin su apoyo y todas las herramientas que nos proporcionaron durante estos tres años no estaríamos aquí hoy. A los docentes que estuvieron con nosotros cada momento, a nuestros padres y familia que creyeron en nosotros desde el inicio de esta gran aventura, por darnos su apoyo y estar con nosotros en cada momento. Este solo es el comienzo, porque la vida, de aquí en adelante, está llena de retos, y hay que estar preparados para afrontarlos; como dijo una vez Nelson Mandela “Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay muchas otras montañas por escalar.”

A partir de hoy diremos con orgullo cada uno de nosotros “Somos ¡Supérate!”; lo que significa una mejora constante, un camino hacia la superación y la conquista de metas, trazando nuevos límites por traspasar, sintiéndonos orgullosos de quiénes somos ahora y del lugar hacia dónde vamos. Porque nuestro lema es y siempre será: “Keep raising the bar!”.

Gracias

“Voy a colocar este ladrillo tan perfectamente como un ladrillo puede ser colocado”

Discurso pronunciado por Jesús Cruz, graduado de la segunda promoción de nuestro Centro ¡Supérate! Fundación Alberto Motta, en Panamá.

Parte de la segunda promoción de nuestro Centro ¡Supérate! Fundación Alberto Motta

Parte de la segunda promoción de nuestro Centro ¡Supérate! Fundación Alberto Motta

“No intentes construir un muro. No empieces un día y digas ‘Voy a construir el más grande y colosal muro que jamás se haya construido’. Di ‘Voy a colocar este ladrillo tan perfectamente como un ladrillo puede ser colocado’. Haz esto todos los días, y pronto tendrás un muro” – Will Smith

El día de hoy da por finalizado un compromiso que comenzó hace tres años. Tres años en los cuales atravesamos muchos retos a nivel personal y académico, tres años donde aprendimos muchas cosas nuevas y donde establecimos fuertes lazos interpersonales con las personas que nos rodearon en esta travesía.

El haber formado parte del Programa ¡Supérate! a través del Centro ¡Supérate! Fundación Alberto Motta, me ha servido para desarrollar habilidades en tres áreas: inglés, computación y valores, que me han ayudado en mi preparación para ser una persona íntegra para la sociedad.

A la Fundación Alberto Motta, le estamos eternamente agradecidos por esta oportunidad que nos brindaron y animamos a que continúen con este grandioso Programa en beneficio de nosotros, los jóvenes, que somos el futuro de nuestro país. A los docentes les agradecemos que hayan tenido la paciencia, tolerancia y responsabilidad de enseñarnos los conocimientos que adquirimos.

También queremos dar muchas gracias a nuestros familiares, quienes nos dieron el apoyo para cumplir esta meta y que también depositaron su confianza en nosotros. Y por último, quiero agradecer a Dios que con su guía hoy obtenemos este título en inglés, computación y valores.

Compañeros, recuerden que este no es el final y los exhorto a todos a seguir adelante como lo hemos hecho hasta el momento para que sigamos logrando nuestras metas trazadas, que sigamos buscando ser agentes de cambio en beneficio de nuestro Panamá.

 

 

Nosotros somos realidad

Estas son las palabras que Gabriela y Rubén, de la octava promoción de nuestro Centro ¡Supérate! Hilasal compartieron en nombre de sus demás compañeros durante el acto de graduación, que llevamos a cabo a finales del mes de enero.

Por Gabriela González y Rubén Lué

IMG_1409Nelson Mandela siempre dijo que “la educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”. Y a través del tiempo han existido personas como él, comprometidas, que han deseado hacer la diferencia, que luchan por ver un cambio en el mundo. Don Ricardo Sagrera ha tenido esta visión, con el compromiso de transformar vidas vía educación.

Para nosotros es un placer dirigirnos  a ustedes en este evento especial, en nuestra graduación. Este logro que es el final de una etapa en nuestras vidas. En esta ocasión, nos sentimos muy felices por tener la oportunidad de agradecer a todas las personas que han sido parte de esta aventura inolvidable.

Aún recordamos nuestro primer día en nuestro Centro ¡Supérate! Hilasal, cuando no conocíamos a nadie y nos sentíamos extraños al estar en un lugar donde enfrentaríamos uno de nuestros mayores retos: comunicarnos en un nuevo idioma. Sin embargo, estábamos muy entusiasmados al pensar en nuestro futuro, después de haber adquirido excelentes conocimientos en el área de inglés, computación y valores. Desde ese primer momento, descubrimos que la mejor manera de alcanzar nuestras metas era dar el primer paso. Ahora, podemos decir que estudiar en ¡Supérate! es una de las mejores decisiones que hemos tomado y llegar a este día nos tiene que hacer sentir orgullosos de todos los méritos obtenidos.

Regresamos un poco en el tiempo, al inicio del año pasado, cuando nos sentimos emocionados y hasta un poco nerviosos por las certificaciones que tendríamos que tomar para inglés y computación. Sabíamos que era el momento de demostrar lo aprendido. Recordamos el día en que realizamos la Certificación como Especialistas de Microsoft Excel (MOS Excel) y que con una actitud positiva sobrepasamos la meta trazada. De esa forma ¡Superate! alzó la barra una vez más obteniendo por primera vez en el país una nota perfecta en esa certificación.

Nos sentimos asombrados de lo rápido que pasa el tiempo. Esta graduación significa éxito no sólo para nosotros y nuestra familia, sino también para todo el país. Hoy, entre los que nos encontramos aquí podemos apreciar líderes y futuros profesionales, entre ellos técnicos calificados, supervisores, gerentes, directores y como nuestra querida embajadora Mari Carmen Aponte siempre lo ha dicho: En ¡Supérate! tenemos un futuro presidente para nuestra nación.

En cuanto al desarrollo que hemos tenido en el campo tecnológico, Microsoft toma un rol esencial en el proceso de educación que hemos recibido. Las herramientas que aprendimos a usar son absolutamente importantes y relevantes para la demanda que tiene el mercado laboral en nuestro país. Queremos agradecerles porque tuvimos acceso a recursos que nunca imaginamos llegar a utilizar. También USAID es una parte importante de este programa, han permitido que el ambiente en el que recibimos nuestras clases y los recursos que utilizamos fueran los más adecuados, su apoyo con diferentes oportunidades complementarias a lo que recibíamos acá también ha sido algo fundamental. Estamos agradecidos por todos los beneficios que recibimos de su parte.

Además, SYKES nos benefició mensualmente con la provisión alimenticia para nosotros y nuestras familias. Por su valiosa ayuda. Gracias a todos ustedes.

Ahora es el tiempo de partir. Sin embargo, no debemos sentirnos tristes porque esta experiencia ha terminado, sonriamos porque alcanzamos la meta. Hoy estaremos recibiendo nuestros diplomas, como fruto de nuestro esfuerzo; sin embargo la mayor ganancia que recibimos es la inigualable preparación adquirida, que no solamente nos ayudará en el presente, sino el resto de nuestras vidas. Miremos a nuestro alrededor y démonos cuenta que un tesoro que permanecerá en nuestros corazones es la amistad y los momentos que compartimos juntos.

Nos gustaría citar las palabras de Arturo Sagrera, el director general de nuestro Programa ¡Supérate! mencionadas en la celebración de nuestro décimo aniversario: Un sueño que tú sueñas solo es sólo un sueño. Un sueño que tú sueñas con alguien es una realidad. Nosotros somos realidad. Gracias.