Programa Empresarial ¡Supérate!: desarrollador de resilencia

El Programa Empresarial ¡Supérate! transforma vidas vía educación, cambiando su paradigma de vida para no verse más como victimas si no como personas positivas, jóvenes felices y maduros y sobretodo emprendedores de sus proyectos de vida.

El Programa Empresarial ¡Supérate! transforma vidas vía educación, cambiando su paradigma de vida para no verse más como victimas si no como personas positivas, jóvenes felices y maduros y sobretodo emprendedores de sus proyectos de vida.

Desde hace 10 años ¡Supérate! ha brindado mejores oportunidades de vida a través de la capacitación de alta calidad en ingles computación y valores a más de 2,500 jóvenes en El Salvador, Nicaragua y Panamá.

Estos talentosos jóvenes, han logrado terminar sus estudios de bachillerato y el Diplomado en nuestros Centros de una manera sobresaliente, adaptándose y sobreponiéndose a un sin número de desafíos o adversidades de índole social, económica, familiar y emocional.

La resiliencia, “término que pertenecía sólo a la física, expresaba la capacidad de algunos materiales para recobrar su forma original después de ser sometidos a una presión deformadora. Desde hace unos años, sin embargo, este término fue adoptado por las ciencias sociales para referirse a la “capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e inclusive, ser transformado por ellas” (1)

En el Programa ¡Supérate! los jóvenes provenientes de contextos de violencia, inseguridad, dificultades económicas, padres desempleados y un número mayor de situaciones de riesgo han logrado sobreponerse a estas situaciones traumáticas y hacer de ellas lecciones de aprendizaje, lecciones de vida.

¿Cómo lo han hecho?

“La Resiliencia cobra importancia en el ámbito educativo porque está demostrado que, después de la familia, la escuela es un ambiente clave, fundamental para que los niños y jóvenes adquieran las competencias necesarias para salir adelante, gracias a su capacidad para sobreponerse a la adversidad, son ambientes poderosos, constructores y fomentadores de resiliencia.”(2)

Las personas resilientes están muy comprometidas consigo mismas, permiten el control de las circunstancias y están abiertas a aceptar cambios en su vida, es decir, en su propia existencia; cada Centro ¡Supérate! posee un fortalecido programa de valores que inicia trabajando el auto concepto y autoestima, aspectos  fundamentales para la resiliencia. Asimismo, los cinco valores del Programa están presentes en cada acción y en cada proceso de un Centro ¡Supérate! Los valores fundamentales  que son fortalecidos y vividos a diario en cada Centro son: Superación, Excelencia, Solidaridad, Integridad y Liderazgo.

Al iniciar su propio autoconocimiento, el joven ¡Supérate! “va conociendo sus propias virtudes, fortalezas, reconoce sus debilidades, fomenta sus talentos y logra expresarlos. Se le es guiado para que comience a valorarse y reconocerse valioso; perdona sus errores y empieza a verlos como aprendizajes de vida.” (3)

Luego de conocerse a sí mismo y sus fortalezas, en segundo año, los jóvenes  descubren y reconocen las diferentes redes de apoyo social que cada uno posee. “Se les estimula a atesorar las relaciones con los demás, como un espejo de su relación consigo mismos. Aprenden a pedir ayuda y a extender esa ayuda hacia los demás (especialmente en la práctica de voluntariados con el programa” ¡Supérate! Volunteers”), como una cadena de amor que se construye y progresa. Mientras mejor sea la relación con los demás, mientras se expresen y  tengan apertura a su sensibilidad, existe mayor comprensión, apoyo y respeto” lo cual fortalece esa facultad de superación de circunstancias adversas, mejorando su “habilidad de respuesta” o “responsabilidad” (4) De ahí que nacen los conceptos de familia ¡Supérate! y hermanos ¡Supérate!, pues la comunidad inmersa en cada Centro constituye un segundo o primer referente (dependiendo el caso) de afecto, confianza, solidaridad y reconocimiento, aspectos fundamentales que construyen resiliencia. Los docentes ¡Supérate! o Teachers ¡Supérate! son los ejemplos y referentes que los jóvenes tienen de confianza, responsabilidad, compromiso y profesionalismo. Con mucha entrega ellos son los encargados de reconstruir los valores y conceptos mal aprendidos por los estudiantes (debidos a sus difíciles experiencias y entornos de vida) y hacer que ellos aprendan y construyan los principios, conceptos y valores “normales” de amistad, familia, compromiso, verdad, superación, excelencia, solidaridad, integridad y superación.

Finalmente, en tercer año, los jóvenes ¡Supérate! tienen la capacidad de apreciar y analizar las diferentes debilidades o amenazas que les desafían en su camino a la superación, traducido en la búsqueda de oportunidades de formación profesional (becas de estudios u oportunidades laborales) a través de su alto rendimiento, competencias y liderazgo. Al finalizar los tres años en el Programa, los Graduados ¡Supérate! ya no se reconocen como víctimas de su entorno o de las situaciones de riesgo que han enfrentado si no como sobrevivientes exitosos y agentes de cambio de su vida, su entorno, su comunidad y su país.

Texto por Elizabeth Gómez, Directora del Centro ¡Supérate! CASSA Sonsonate

(1)    Suárez, N (2004) http://www.monografias.com/trabajos67/resiliencia/resiliencia2.shtml

(2)    http://sepiensa.org.mx/contenidos/2005/d resiliencia/resiEsc 1.htm

(3)Daniel Fernando Peiró. Formador de Líderes Integrales. www.danielfernandopeiro.com

(4) Ibid

Los Mundos de la Biblioteca

“Hablar de las bibliotecas en El Salvador, sobre todo con los jóvenes, es hablar de espacios que quizás son “desconocidos“, ya que muchos no han tenido la oportunidad de visitar una, reconocerla y vivenciar las dinámicas dentro de ellas”

Estudiantes del Centro ¡Supérate! Fundación Raíces utilizan en su tiempo libre el espacio de la biblioteca

Las bibliotecas, a lo largo de la historia, surgen de la mano de la escritura. Estos espacios fueron creados por la necesidad humana de trasmitir y compartir información a través del resguardo de escritos históricos y obras literarias relevantes de cada época. A pesar de que estos sitios en tiempos pasados eran frecuentados por estudiosos, historiadores, académicos y lectores privilegiados se quiso popularizar y democratizar su acceso a todas las personas, es así como en algunos países del mundo las bibliotecas se ubicaron como proyectos importantes pensados en las ciudades, dentro de centros académicos como universidades, escuelas y hasta en comunidades, brindándole un valor importante en la sociedad.

Hablar de las bibliotecas en nuestro país, sobre todo entre jóvenes, es hablar de espacios “desconocidos“, ya que muchos no han tenido la oportunidad de visitar una, reconocer y vivenciar las dinámicas dentro de ellas. La biblioteca como espacio de resguardo de libros históricos ha quedado sin vigencia en la actualidad. Estos lugares hoy deben de convertirse en lugares de convergencia, de lectura y de vivencia para los aprendizajes.

Es por eso que en cada Centro ¡Supérate! el reto es convertir las bibliotecas en espacios dinamizados y de experiencias infinitas para las y los jóvenes estudiantes, esto mismo nos lleva a cuestionarnos si tenemos una biblioteca como un espacio solo para almacenar libros o la usamos como un lugar dinamizado con actividades que provoquen un contacto directo entre estudiantes y los mundos escondidos en cada libro; sobre todo hoy que las herramientas tecnológicas hacen ver que lo impreso no es tan importante como lo digital.

En el caso del Centro ¡Supérate! Raíces, la motivación a la lectura como actividad intelectual supone siempre atención, concentración, compromiso y reflexión. Todos estos elementos facilitan un mejor desempeño y mejores resultados académicos; objetivos que sabemos son primordiales en el proyecto educativo del Programa y razón principal para tener un espacio amplio, confortable y variado para fomentar la lectura. Todo esto lo evidencian los jóvenes que frecuenta la biblioteca de nuestro Centro; cuando conversamos con él o ella de inmediato se percibe el bagaje de conocimientos y nuevo vocabulario obtenido en las lecturas de los libros. Hemos observado que existe una sed de “lectura” que transporta a nuestros jóvenes a otros escenarios imaginarios.

Así mismo, tenemos una herramienta importante creada por nuestra bibliotecóloga llamada “lectómetro”. Este ha sido diseñado para medir mes a mes cuántos libros son prestados, por quién y visualizar qué están leyendo nuestros estudiantes.  Reconocer este hábito e incentivarlos hace que más estudiantes se interesen por visitar este espacio. Es enriquecedor ver en las horas de recreo y almuerzo como prefieren estar en la biblioteca discutiendo una lectura o compartiendo impresiones que les hagan reflexionar, dejando de lado el juego con  aparatos electrónicos.

Como principales resultados de mantener una biblioteca en nuestro Centro vemos que la lectura aumenta el vocabulario, facilita el análisis y nuestros estudiantes comparten conocimiento, se hacen más críticos y pueden prestar libros que a veces no pueden comprar, pero deben leerlos en el instituto o escuela. Saben que pueden llegar a cualquier hora del día a hacer tareas, buscar información o conocer cuál es el libro que se ha denominado “el libro del día” que se encuentra en un estante especial. Por eso estamos seguros y seguras que al ser universitarios y profesionales no se les hará difícil el investigar, citar en los informes, identificar cómo están clasificados los libros o cómo prestar uno.

Educar implica compromiso y no podemos asumir que basta desarrollar una clase a diario para el aprendizaje, porque siempre es necesario un apoyo y este puede ser encontrado en todos los escritos que resguarda la biblioteca.

La buena vida

Por Benhur Zepeda, director del Centro ¡Supérate! ADOC

No soy un escritor de profesión, pero hoy quisiera compartir algo que espero sea de tu agrado. ¿Estás viviendo una buena vida? Quizás te preguntes en primera instancia qué debemos entender por la buena vida. Al hacer referencia a este término debemos entender que se abarcan cuatro grandes dimensiones en la vida de cada ser humano y, que muchas veces, hemos descuidado la armonía o equilibrio entre cada una de ellas. Estas dimensiones son física, emocional, la de las relaciones sociales y, sin olvidar, por supuesto la dimensión espiritual.

Al hablar de armonía entre estas cuatro dimensiones surge la iniciativa de aplicar una nueva práctica en nuestro Centro ¡Supérate! que consiste en compartir lecturas cortas,amenas yde fácil comprensión que alimenten cada una de estas dimensiones de nuestra vida y que no quiten mucho espacio a nuestra saturada agenda de actividades académicas.  Es así como cada mañana y cada tarde al iniciar la jornada con los y las estudiantes, tomamos un espacio para compartir una lectura guiada por uno de ellos basada en el libro “La buena vida” de autoría de la Dra. Kay Kuzma y el Lic. Francesc Gelabert, quienes han compilado una serie de relatos de la vida diaria con experiencias propias y otras ajenas.

Al finalizar cada lectura se abre un espacio para que todos los y las estudiantes puedan compartir sus impresiones al respecto. Se observa una actitud reflexiva, se da el espacio para la expresión oral, lo que nos permite conocer el nivel de razonamiento de muchos de ellos,se comparten experiencias personales, en muchas ocasiones, similares a las de la lectura para concluir en un qué hacer y qué no hacer y otras lecciones importantes para la vida cotidiana.

Al consultar a nuestros estudiantes respecto a esta práctica muchos coinciden en que les sirve para su formación como personas, les permite ampliar sus puntos de vista, les ayuda en su expresión oral, adquieren conocimiento, guardan un nuevo consejo y en la dimensión espiritual adquieren mayor conciencia del interés de Dios por nosotros y nuestro bienestar.

Muchas veces, junto al equipo docente, también nos sentimos identificados con ciertas lecturas, lo que nos lleva a la reflexión de áreas en las cuales debemos trabajar para mejorar; y así influir, no solo de palabra sino también con el buen ejemplo, en la vida de cada uno de los y las estudiantes que recibimos en nuestro Centro ¡Supérate! para  desarrollar este proceso de Transformar vidas vía Educación.

¿Qué observamos como equipo docente en esta práctica? Desde el punto de vista de crecimiento como personas, valoramos y respetamos cada una de las posturas que los y las estudiantes adoptan respecto a cada una de las dimensiones presentadas en estas lecturas; y desde el punto de vista académico valoramos la capacidad de lectura de los jóvenes, su nivel de comprensión, la proyección de voz, la entonación el expresarse en público, el  razonamiento ya sea por lectura o por escuchar, la expresión oral de cada uno de los que participan y el criterio lógico relacionado a cada lectura.

Todos los elementos antes listados nos llevan a trabajar como equipo para ayudar a nuestros estudiantes a mejorar en dichas habilidades en su primer idioma, el español, lo que dará como consecuencia el desarrollo de las habilidades para el aprendizaje de unsegundo idioma, el inglés, y así alcanzar mejores resultados.

Espero que al compartir esta experiencia recuerdes que hay cuatro dimensiones en cada ser humano, que debemos cuidar y alimentar cotidianamente. Te animo a reflexionar y armonizar cada una de tus dimensiones para disfrutar de la buena vida.

 

Innovating the Way We Teach – IWBs

Escrito por: Roni Medrano, Nataly Ávalos y Carlos Sánchez, docentes de inglés del Centro ¡Supérate! Hilasal

Technology and its advances certainly influence all sciences, fields, and careers humans practice. Education cannot be outside this range. More importantly, our field, English Language Teaching, has certainly experienced quite a few changes in terms of materials and settings inside the classroom. As teachers, we should always look for different ways to enhance the experience of students inside the classroom, providing them with interesting and significant lessons that will keep them motivated to continue learning. In order to accomplish this goal, we are meant to be pioneers in search of this technological development that’s changing the way teachers teach worldwide.

In this first entry of Technology Applied in My Center series, we would like to talk in detail about a device that will transform the way we teach. When you think about a teacher, the first thing that comes to mind is a board. And for more than a century, the board has been part of this whole process of teaching. It doesn’t matter if it is chalk over a blackboard, or marker over a whiteboard, the board has evolved along with education. Interactive Whiteboards (IWB) is just the recent update the board has had. This new device allows any whiteboard to become an interactive screen where students and teachers can access the whole World Wide Web or open any document we might have in our computers, optimizing the time we have in the classroom and making our lessons more attractive and dynamic for students. IWBs redefine the concept of just projecting something on a screen, to a real vivid experience, increasing participation, interaction and discussion levels which accommodate to different learning styles and abilities students in our class might have.

A board in the classroom is the real example of a continuum – an element that’s here to stay under the same principle. IWBs came to innovate the old way we use the board and what makes it innovative is the way we can craft our class, so our struggle to find suitable activities that fit to every student’s learning style is reduced in time and effort under the following principles: easy manipulation of a wide variety of media types, effortless ability to move these media types around globally, and the ability to interact with these media types on a wide range of devices (tablets, phones, PDAs, etc.)

Moreover, it is not surprising that these new devices and ways to teach “clash” with the traditional methods and approaches that indeed represent a landmark in the ELT (English Language Teaching) field. A point to consider in order to start including technology in our lessons is that our students, opposite to us, have been born to a world where ‘digital’ and ‘online’ are life mottos. Teenagers entering our schools now do not know what it is like to not be digital, and while many of the things that seem like black magic to those of us who have been around for a while, to our students they are just an expected part of the way the world works.

Now that we know a little about IWBs, we have the chance to include it in our lessons. The first step on this is to know the basic functions of the IWBs (original and third-party software, calibration process, drag and drop actions, etc.) then, introduce the usage of the board in a class as a simple activity, not as an exercise for the lesson. With this, students are going to be intrigued to the things to come and the new tool we as teachers will include in our lessons later. So, planning the implementation of new technologies in our class will help us to reach the objectives we set, providing us with a coherent framework for smooth and effective high-tech teaching.  Something that is really important to highlight is that the IWBs use should be included to reinforce what students are learning on the textbook, and not as a time filler tool just to play.

Definitely, whenever something new shows up on our path, there is a sense of neglect to it, and we cannot set a firm starting point. The following list can give you an idea on the very basics of IWBs, and even give you a sort of initiation training where you will discover a vast universe of possibilities your students will love, so will you.

  • http://www.mimio.com/es-LA/Training/QuickLearn-Overview.aspx: since most of our centers have been provided with this specific brand (Mimio), here’s the official online training center. Most of the videos are quite short, but highly effective, and they will walk you step by step on how to install the Mimio Teach Bar on the board, to how to use the software that comes along with it.
  • http://www.mimioconnect.com/: join the largest educational community that, just like you, implements Mimio Teach in their classes. Here you will find a large variety of pre-made files that can perfectly be used over and over again in your classes. And if you think the material you design is wonderfully useful, share it here.
  • http://equizshow.com/: students love games where there is a certain level of competition. Create a jeopardy duel from scratch, where you can easily include categories and vocabulary you are currently reviewing with your class.
  •  http://interactivesites.weebly.com/: insterested on showing really animated and living content? Drop by here and pick up one from a large list  that you think your students will find interesting.

Just remember, it is important to consider the quality of technology we use in the class, but it is even more important to consider the quality of class we teach.

 

“This is why we studied in ¡Supérate!”

Por Katherine Rivas, graduada promoción 2014 Centro ¡Supérate! CASSA Sonsonate

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It´s an honor for me to be standing before you today. I would like to tell you, respectful audience, that for my classmates and me, today is a very special day. Three years ago we faced a wonderful commitment, an unparalleled and unique experience that would transform our lives and expand our vision of the pursuit of opportunities for personal and professional success. These three years in ¡Supérate! were not easy at all, but the best learning adventure for us.

We had overcome hundreds of troubles and obstacles to achieve our goals. At the beginning, lots of things came into our minds because we had never spoken a word of English or even touch a computer. We didn´t know how to put into practice our values and believe in ourselves to be better people and to get along well with everyone. Therefore, it was a big challenge for us to be every single day in the program.

I´m the oldest of two siblings and the first graduated from my family. My life experience is very similar to my classmate’s stories. Some days were really hard. I remember when I started studying in ¡Supérate!,  I used to live with my grandmother, my aunt and my cousin. By that time, my grandmother got really sick and unfortunately she passed away. Because of this, my aunt and my cousin left home and they told me that I needed to stop studying and go with them, but I didn´t want to do that. After that, I never saw them back again, it was the worst thing I have ever gone through. All things seemed sad and black for me since that day, but in spite of the problems we had, every single day I went to ¡Supérate!, helped me to forget about my problems and all the bad moments. I understood that having a good time with friends and learning every day was a good way to say goodbye to all the bad things. Something that really helped me was the supports of my teachers and their hopeful words when I needed them the most.

First of all, we have to be very thankful with the supreme being, that we cannot see but we can feel, God. We have to thank him for everything, since we were born until this moment, for every success and every trial which made us stronger so we could grow up and learn from the mistakes we made. So that´s why we firstly say thanks God. I would also like to say the magic word to the special people who gave us the chance to be these three years in ¡Supérate! This opportunity couldn´t have been possible without the wonderful and human idea of Sagrera Palomo family, unconditional support of Regalado family and CASSA. Also to our strategic ally Microsoft El Salvador. The software and tools you have given us helped us to improve a lot. Thanks to all of you for your help.

Now, we might ask who were the responsibles, who showed us the techniques to do and to give our best even when the situation brought us down: our teachers. The ones who taught us not only the knowledge but the good values and the good attitude as well.  They, that when we were through doubts and frustrations always pushed us ahead. And it´s because they´re not ordinary teachers. Ordinary teachers, teach their students from the book, but our teachers did more than that, they taught us from their hearts.

Ahora me dirijo a ustedes, padres, madres, familiares y encargados; ustedes que siempre nos brindaron su amor y apoyo incondicional durante estos años en el Programa. Gracias por todos los consejos, regaños y palabras de aliento que siempre nos dieron; todo eso nos servirá en nuestras vidas. Este logro no es solo nuestro, sino que también de ustedes por estar cada día al lado nuestro.

And last but not least, our friends. I guess we remember clearly how our frits day in ¡Supérate! was: new faces, quiet and insecure people. Now, we have grown up as people. We lived happy, sad, good and bad moments together, we passed them through; new experiences, funny moments and so many other things. These memories will be in our minds, but the people we lived them with will be in our hearts.  To conclude, we can surely say that ¡Supérate! is not a dream anymore; it´s the reality and we have finished these three years as a team. Big opportunities area coming for us and it would be our decision to take them or leave them, to choose the wrong or the right way at every crossroad in our lives. This is why we studied in ¡Supérate!: to give to our community, the same as we received and to be the future nation that will help the transformation of a better El Salvador, where there are opportunities to everyone like the one we had.

“Creen que jóvenes como nosotros merecemos extender nuestros horizontes”

Milena Ramos, graduada de la promoción 2014 de nuestro Centro ¡Supérate! CASSA San Miguel brindó, en nombre de todos sus compañeros de promoción, unas palabras de agradecimiento a todos y todas los que creyeron en el potencial que cada uno de ellos tenía para superarse y transformarse en agentes de cambio para el país.

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Quiero a cada uno de ustedes su presencia en este evento. Es una gran razón para reunirnos este día: la graduación de la promoción 2014 del Centro Supérate CASSA San Miguel. 

Es muy agradable poder dirigirme a ustedes y decirles lo que ¡Supérate! significó durante estos tres años para mis compañeros de promoción y para mí. Quiero agradecer a Dios, sin él nada de esto sería posible, gracias también a la Compañía Azucarera Salvadoreña (CASSA) por su apoyo, por la confianza depositada en nosotros, por creer que esta generación y las futuras tienen el potencial para desarrollarse. Quiero agradecer también al Programa ¡Supérate! por habernos permitido formar parte de esta gran familia, gracias a Microsoft El Salvador por permitir que cada año recibamos certificaciones que no solo nos beneficiarán a nivel profesional sino también personal y gracias a USAID y Embajada Americana en El Salvador por permitir que nosotros como jóvenes extendamos nuestros  horizontes. Gracias a nuestro director, Alfonso Novoa, por apoyarnos y creer en nuestra capacidad, por brindarnos su mano amiga, a cada uno de los docentes del Centro ¡Supérate! CASSA San Miguel quiero agradecerles su dedicación y esfuerzo depositado en cada una de las clases que compartieron con nosotros.

El Centro ¡Supérate! CASSA  fue una gran bendición en nuestras vidas, por un lado nos permitió conocernos y realizar cosas que quizá nunca hubiéramos imaginado, nos permitió creer en nosotros mismos y en los demás, pero, más aún, nos permitió ser capaces de ayudar a los demás a través de la solidaridad y el compañerismo. Aquí nos enseñaron a asumir las dificultades y poder tomarlas como una oportunidad de mejorar como personas.

Gracias por ser ustedes una de las entidades que año con año creen que jóvenes como nosotros  merecemos extender nuestros horizontes y “Continue Raising the bar”. Definitivamente, experiencias y oportunidades como esta llegan tan solo una vez en la vida y hay que dar lo mejor que tenemos para aprovecharlas. Misión cumplida Centro ¡Supérate! CASSA San Miguel, aquí se transformó nuestra vida vía educación. Estamos listos para enfrentarnos a la sociedad y dar lo mejor de nosotros en cada actividad que realicemos. Gracias CASSA “Sembramos caña y cosechamos educación”.

Educación de calidad para las niñas y mujeres = educación para todos

Por: Irene Flores, directora académica Programa ¡Supérate!

La conmemoración del Día Internacional de la Mujer tiene origen histórico en 1911; y actualmente, tenemos en el sistema de Naciones Unidas, un organismo que embandera la defensa de los derechos de niñas, jóvenes y mujeres. “El Día Internacional de la Mujer ha pasado a ser un momento de reflexión sobre los progresos alcanzados, un llamado al cambio, y una celebración de los actos de valor y determinación tomados por mujeres corrientes que han tenido un papel extraordinario en la historia de sus países y sus comunidades” cierra un párrafo en la página de ONU Mujer. Desde 1995, la Plataforma de Acción de Beijing identificó 12 esferas importantes en relación con las cuales era urgente actuar para garantizar una mayor igualdad y mayores oportunidades para mujeres y hombres, niñas y niños, siendo una de ellas: “Educación y capacitación de la mujer”.

Al enmarcar la reflexión sobre las prácticas que realizamos en el Programa ¡Supérate! por eliminar la discriminación de género (y en general cualquier otra expresión de discriminación) encontramos cumplimiento al derecho a una educación de calidad para las niñas y las jóvenes: la proporción de becarias es mayor que los becarios en los Centros ¡Supérate! y la proporción de graduadas también lo es. Nuestra convocatoria es abierta a ambos géneros, el proceso de selección y otorgamiento de la beca es el mismo, sin embargo, son más las niñas que cumplen con los requisitos establecidos y reciben la beca.

El acceso, permanencia y pertinencia de la educación de calidad que ofrecemos en el Programa ¡Supérate! favorece a las niñas. Sin embargo, aún tenemos retos menos visibles sobre los que actuar y de ahí la pregunta: ¿qué habilidades y competencias debemos fortalecer en las niñas, en nuestras estudiantes y en nosotras mismas como profesionales de distintas áreas que trabajamos con y para ellas?:

Comunicación asertiva: expresar lo que pensamos y sentimos –haciendo esta distinción y siguiendo este orden básico. Algunas veces será necesario escribir nuestro pensamiento, ordenarlo y luego expresarlo; practicar objetividad en lo que expresamos sin “pasar por encima” de los demás, ni tampoco “permitirle a nadie” que abuse de nosotras, ni nos irrespete.

Sororidad: practicar y fortalecer la capacidad de empatizar con otras niñas y apoyarlas –no descalificarlas ni desprestigiarlas. Amar y valorar el ser niñas y mujeres, crecer en relaciones armónicas y respetuosas con las demás. Identificar debilidades u oportunidades de mejora en el desempeño o comportamiento de otra y comunicárselas respetuosa, directa y oportunamente nos hace crecer a todas.

Autoestima, iniciativa y liderazgo: dar el primer paso, levantar la mano para tener la primera participación, hacer la primera pregunta, voluntariarnos y asumir roles de dirección/coordinación. El expresarnos implica vencer el miedo: demostrar inteligencia y capacidad no nos hace “menos femenina”.

En resumen, generemos espacios para reflexionar en la construcción social del ser “niña, señorita y mujer”. Cuando los roles asociados al género de las personas representan desigualdades debemos actuar consecuentemente: favoreciendo a unas sobre otros. Poner ejemplos, conversarlos, discutirlos; en definitiva, minimizar -hasta eliminar-  los roles románticos-novelescos. Los roles de abuela, madre, tía, hermana mayor, en particular cuando están asociados al cuidado de otros, no son exclusividad de las mujeres: amar y cuidar de nosotras mismas y  los demás no tiene género. Celebremos las inteligencias, los sentires y las bellezas de las niñas, señoritas y mujeres, y, hagámoslo todos juntos, en convivencia: hombres y mujeres.

¡Saludos a todas en el Día Internacional de la Mujer! 

 

“Estoy listo para transformar la vida de otros a través del trabajo duro y la dedicación.”

Josué y David Cornejo, graduados de la promoción 2014 de nuestro Centro ¡Supérate! ADOC compartieron estas palabras durante el acto de graduación con todos los asistentes. Es su historia personal, sus desafíos, sus esfuerzos y su transformación.

David y Josué Cornejo, graduados promoción 2014 Centro ¡Supérate! ADOC

David y Josué Cornejo, graduados promoción 2014 Centro ¡Supérate! ADOC

Todavía recuerdo la noche en que mi madre llego a casa con algunos papeles en sus manos. No sabía que esos papeles le darían vuelta a mi vida y me dirigirían en la dirección correcta. Esos papeles eran la aplicación para una beca en el Programa ¡Supérate! Yo había escuchado acerca del Programa y me recuerdo mirando al cielo y diciendo Dios si esta oportunidad es para mí permíteme tenerla.

Llené la aplicación y tuve una respuesta y un examen programado para unos días después. El día del examen pude interactuar con los demás jóvenes que también estaban aplicando a la beca, tal como lo estábamos haciendo mi hermano y yo. Terminé el examen un poco decepcionado y pensé que no iba a tener una buena nota.

Recibí una llamada unos días después del examen, en la cual nos dijeron a mi hermano y a mí que llegáramos a empresas ADOC a interactuar con mis futuros compañeros. Los profesores estarían observando nuestro desempeño y a partir de eso decidirían si entrábamos o no al Programa. Ese día, llegué a mi casa y le dije a mi familia que nunca había querido tanto ser aceptado en ningún otro lugar como en ¡Supérate!

Unos días después de esa actividad recibí una llamada y significó mucho para mí: significaba tener nuevos compañeros, cambiar mi turno en la escuela, porque no habían becas disponibles en el turno de la tarde, etc. Acepté la beca y luché por lo que quería. Traté de obtener buenas notas en el primer módulo, pero no ocurrió así. No pasé mi primer módulo de inglés, tenía notas promedio en valores y en computación. Era un desafío para mí.

A pesar de eso, parecía que no conocía las palabras “no puedo” pues intenté, incluso lloré en el camino y logré lo que quería.  Recibí el reconocimiento a la “Excelencia” al final del semestre en primer año y otros reconocimientos por mi buena práctica de valores y comportamiento. Siempre había sido así, pero ahora trabajaba cada día para ser mejor persona.

Gracias  a esos reconocimientos en primer año, tuve la oportunidad en segundo año de aplicar un programa llamado Free Enterprise Leadership Challenge (FELC) en Estados Unidos, en el cual pudimos aprender a través de talleres y charlas sobre el mercado libre y el liderazgo juvenil. Fue ahí que descubrí lo que realmente quería estudiar.

Luego, y a pesar de tantas cosas buenas, fue uno de los años más duros de mi vida; me operaron, mis notas eran muy bajas, tanto en la escuela como en el Centro ¡Superáte!; tuve problemas con mi familia, con mis compañeros y mis amigos. Por mis errores fui condicionado dos veces en el Centro ¡Supérate! No recibí ningún reconocimiento. Necesitaba cambiar y quería desesperadamente que alguien me ayudara.

Un día, mi hermano mayor habló conmigo, me dijo que tenía grandes oportunidades y que tenía que mantenerme estudiando duro. Sus palabras cambiaron mi vida, me hizo darme cuenta que necesitaba cambiar rápido.

Durante mi tercer y último año, sabía que un error más no sería tolerado, y que podría ser sacado del Programa que tanto estaba cambiando mi vida.

Trabajé muy duro, de una forma en la que nunca lo había hecho. Tenía tantos sueños como obtener una buena nota en la PAES, ser aceptado en una universidad prestigiosa, obtener buenas notas en la escuela y en ¡Supérate! También obtener buenas notas en la certificación de Excel y TOEIC.

Mi hermano gemelo también tenía las mismas metas. Entonces nos convertimos en un equipo. Establecimos un horario y estudiamos juntos. Tuve buena nota en la PAES, tan buena, que fui la segunda mejor nota en la PAES en escuelas públicas de San Salvador. Fui capaz de obtener la nota más alta del TOEIC y también tuve la mejor nota final en la escuela.

Estos resultados me motivaron a aplicar a cuatro universidades. Fui bendecido porque fui aceptado por todas ellas. Dos de ellas me ofrecieron becas, ahora solo era tiempo de decidir que estudiar. La decisión fue la de estudiar en la Escuela Superior de Economía y Negocios, con la cual mi hermano y yo firmamos una asignación de beca.

Si hay algo que he aprendido de ¡Superate! es que no importa qué suceda, los estudiantes deben seguir haciendo lo que hacen: ser cada vez mejores que lo que fueron ayer, seguir trabajando duro todos los días. Hay una frase que mi orador favorito dice: “Algunas personas no fallan en la vida porque apuntan muy alto, sino porque apuntan muy bajo y aciertan.”

Mi vida no ha terminado, está iniciando un nuevo capítulo. Las personas a mi alrededor pueden estar seguros de algo, mi familia, mis amigos; todos mis compañeros y yo tenemos una marca imborrable, una marca que nos mantendrá unidos, que nos hará llegar a ser mejores personas, y esa es la marca ¡Supérate!, la que todos los jóvenes necesitan para hacer de El Salvador un mejor lugar para vivir.

Gracias ¡Supérate! por escogerme y cambiar mi vida, ahora estoy listo para transformar la vida de otros a través del trabajo duro y la dedicación.

 

¡Supérate!: Una experiencia para nunca olvidar

Estas son las palabras que Misael Díaz, graduado de la segunda promoción del Centro ¡Supérate! Merlet dio durante el acto en nombre de todos sus compañeros.

Graduados de la segunda promoción del Centro ¡Supérate! Merlet

Graduados de la segunda promoción del Centro ¡Supérate! Merlet

Hoy nos hemos reunido para compartir la satisfacción de culminar una etapa más de éxitos; siendo una de muchas más que iremos alcanzando en nuestro camino de la superación. Cada uno de los momentos en ¡Supérate! estuvieron cargados de  esfuerzos, sacrificios, perseverancia, responsabilidades, compromiso, entrega y especialmente el sueño de transformar nuestras vidas a través de la educación.

¿Qué sería un estudiante sin su maestro? Por las muchas respuestas a esta pregunta es que agradecemos a cada uno de los docentes de nuestro Centro ¡Supérate! Merlet, quienes no se conformaron solo con dar una clase, sino que nos dieron su amistad, cariño y la disponibilidad que sólo se esperaría de grandes personas como ellos. Con ellos entendimos que un maestro no solo es quien te da una teoría, sino que el que hace de tu aprendizaje una experiencia de vida.

Esta experiencia comienza con una persona muy especial para nosotros, a quien le debemos el éxito que hemos logrado hasta ahora; esa persona es Doña Mary de Frech, quien creyó en nosotros desde el primer momento que pusimos nuestros pies en el Centro ¡Supérate!, aunque hayan habido altos y bajos, siempre estuvo pendiente de que nosotros lográramos nuestros objetivos. Gracias a ella hemos logrado ser las personas que somos ahora, no solo con conocimientos en el área de inglés, computación sino que también en valores para formarnos como jóvenes que harán cambio en este país.

El paso de estos tres años en ¡Supérate! hemos vivido una experiencia inolvidable, ya que cada año no solo nos llenábamos de nuevo conocimiento, sino también de lecciones de vida, lecciones que nos preparaban hacia un nuevo mundo en la educación superior o en el área laboral. No podemos negar que hubo dificultades durante este camino, ya que muchos tal vez teníamos problemas en alguna materia, o la carga se nos  hacía muy pesada con la escuela a la par, incluso, hubo momentos en que quizás dijimos que ya no se podía más y que queríamos dejarlo. Fue una prueba muy grande, pero no imposible, ya que hoy somos 39 jóvenes que tomamos la decisión de continuar con nuestro camino de superación. En ese camino, cada vez que aprendíamos algo nuevo, nuestro nivel de madurez crecía para tomar decisiones importantes que cambiarán nuestras vida.

¡Supérate! te enseña a ver el mundo de otra manera, te lleva a  aprender a creer en ti mismo y a reforzar la confianza en los demás. En ¡Supérate!, nuestra manera de pensar es transformada para ser agentes de cambio en nuestro país ya que, con las herramientas que aquí adquirimos, estamos listos para los desafíos que el mundo nos traiga.

Nuestro Centro ¡Supérate! Merlet no solo trajo nuevas oportunidades a nuestras vidas, sino que también conocimos personas de quienes aprendimos mucho y nos llevaremos un pedacito de ellos. Estos son los amigos que formamos, con quienes disfrutamos cada momento, cada alegría, con quienes nos apoyábamos en todo momento. Con ellos llegamos a ser una familia muy grande, donde todos fuimos hermanos, donde aprendimos a entendernos y escucharnos, así cada uno tendrá un recuerdo que perdurará siempre.

Para ir terminando, quiero dar gracias primeramente a Dios y a cada una de las personas que hicieron posible este día único, especialmente a Doña Mary de Frech y su familia. Al Programa ¡Supérate! y a la Fundación Sagrera-Palomo por su empeño en ayudar a jóvenes como nosotros a superarnos. A todos los aliados del Programa, Embajada de los Estados Unidos de América, USAID y Microsoft, ya que sin su apoyo y todas las herramientas que nos proporcionaron durante estos tres años no estaríamos aquí hoy. A los docentes que estuvieron con nosotros cada momento, a nuestros padres y familia que creyeron en nosotros desde el inicio de esta gran aventura, por darnos su apoyo y estar con nosotros en cada momento. Este solo es el comienzo, porque la vida, de aquí en adelante, está llena de retos, y hay que estar preparados para afrontarlos; como dijo una vez Nelson Mandela “Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay muchas otras montañas por escalar.”

A partir de hoy diremos con orgullo cada uno de nosotros “Somos ¡Supérate!”; lo que significa una mejora constante, un camino hacia la superación y la conquista de metas, trazando nuevos límites por traspasar, sintiéndonos orgullosos de quiénes somos ahora y del lugar hacia dónde vamos. Porque nuestro lema es y siempre será: “Keep raising the bar!”.

Gracias

“Voy a colocar este ladrillo tan perfectamente como un ladrillo puede ser colocado”

Discurso pronunciado por Jesús Cruz, graduado de la segunda promoción de nuestro Centro ¡Supérate! Fundación Alberto Motta, en Panamá.

Parte de la segunda promoción de nuestro Centro ¡Supérate! Fundación Alberto Motta

Parte de la segunda promoción de nuestro Centro ¡Supérate! Fundación Alberto Motta

“No intentes construir un muro. No empieces un día y digas ‘Voy a construir el más grande y colosal muro que jamás se haya construido’. Di ‘Voy a colocar este ladrillo tan perfectamente como un ladrillo puede ser colocado’. Haz esto todos los días, y pronto tendrás un muro” – Will Smith

El día de hoy da por finalizado un compromiso que comenzó hace tres años. Tres años en los cuales atravesamos muchos retos a nivel personal y académico, tres años donde aprendimos muchas cosas nuevas y donde establecimos fuertes lazos interpersonales con las personas que nos rodearon en esta travesía.

El haber formado parte del Programa ¡Supérate! a través del Centro ¡Supérate! Fundación Alberto Motta, me ha servido para desarrollar habilidades en tres áreas: inglés, computación y valores, que me han ayudado en mi preparación para ser una persona íntegra para la sociedad.

A la Fundación Alberto Motta, le estamos eternamente agradecidos por esta oportunidad que nos brindaron y animamos a que continúen con este grandioso Programa en beneficio de nosotros, los jóvenes, que somos el futuro de nuestro país. A los docentes les agradecemos que hayan tenido la paciencia, tolerancia y responsabilidad de enseñarnos los conocimientos que adquirimos.

También queremos dar muchas gracias a nuestros familiares, quienes nos dieron el apoyo para cumplir esta meta y que también depositaron su confianza en nosotros. Y por último, quiero agradecer a Dios que con su guía hoy obtenemos este título en inglés, computación y valores.

Compañeros, recuerden que este no es el final y los exhorto a todos a seguir adelante como lo hemos hecho hasta el momento para que sigamos logrando nuestras metas trazadas, que sigamos buscando ser agentes de cambio en beneficio de nuestro Panamá.